La “Vuelta Castro-Santiago” fue organizada por el club Audax Italiano y en particular por los hermanos Dino, Dante y Guido Arrigoni, empresarios industriales y activos mecenas, dirigentes y entrenadores de ciclismo. La competencia fue patrocinada por la Federación de Ciclismo de Chile, que presidía el ex campeón Raúl Ruz, y fue auspiciada por Martini & Rossi contando con la importante colaboración de las municipalidades de las distintas provincias visitadas por la carrera.

La gran mayoría de los eventos deportivos se olvidan muy pronto. Solo algunos permanecen en la memoria colectiva y muy pocos devienen en hitos históricos deportivos. Es el caso de la “Primera Vuelta Ciclística a Chile” realizada en febrero de 1967.  El recorrido, entre las ciudades de Castro y Santiago, abarcó sólo la zona centro-sur del país en forma “lineal”, pero se le llamó “Vuelta” tal como las legendarias competencias “circulares” europeas: el Tour de Francia, el Giro de Italia y la Vuelta España.

Si bien en Chile se realizaron competencias ciclísticas “camineras” desde fines del siglo XIX, es en el siglo XX donde se registran competencias de mayor envergadura. En la tabla adjunta  se consignan las carreras que antecedieron a la “Vuelta” y que representaron hitos debido a la extensión, la dureza y la cobertura de la prensa deportiva y general.

tabla 1

La “Vuelta Castro-Santiago” fue organizada por el club Audax Italiano y en particular por los hermanos Dino, Dante y Guido Arrigoni, empresarios industriales y activos mecenas, dirigentes y entrenadores de ciclismo. La competencia fue patrocinada por la Federación de Ciclismo de Chile, que presidía el ex campeón Raúl Ruz, y fue auspiciada por Martini & Rossi contando con la importante colaboración de las municipalidades de las distintas provincias visitadas por la carrera.

La carrera “Castro-Santiago” se realizó entre los días 11 al 22 febrero (con un día de descanso) dividida en 11 etapas recorriendo un total de 1.592 kilómetros (y no 1.754 debido a la eliminación del tramo Puerto Montt-Osorno), extensión inédita en Chile. Como homenaje a la celebración de los 400 años de la ciudad de Castro, la primera etapa consistió en un circuito por la ciudad. El resto de las etapas y sus resultados fueron los siguientes:

tabla 2

La partida, el paso y la llegada de la caravana ciclística a una ciudad congregaban multitudes, demostrando el arraigo popular de este deporte. De hecho, los campeones eran considerados como héroes deportivos, debido a la alta exigencia física que en ocasiones alcanzaba características épicas, especialmente por las duras ascensiones a la montaña, por las “escapadas” en solitario, o por los graves accidentes (fatales en algunos casos del pasado en Chile).

 

 
1 / 2
 
 
 
 

Sumados los tiempos de las 11 etapas de los 45 ciclistas que llegaron a Santiago (de los 54 que comenzaron en Castro) los 10 primeros lugares de la clasificación general individual  fueron los siguientes:

TABLA3

Después de más de 41 horas de carrera, y casi 1.600 kilómetros recorridos, las diferencias de tiempo entre Delmastro y Pérez  y entre Pérez y Contreras fueron sólo de 16 y 11 segundos, demostrando lo reñido de la competencia. De hecho, Pérez le quitó el 2° lugar a Contreras en la última etapa  gracias a los 20 segundos de bonificación que obtuvo al llegar 2° a la meta en el Velódromo del Estadio Nacional. Con anterioridad, en Concepción y sólo por un día, Pérez le había arrebatado la tricota blanca de puntero a Delmastro.

Delmastro (ítalo-argentino de 30 años) y Pérez (de Rengo y 22 años) fueron campeones en el XI torneo americano de ciclismo realizado en Mar del Plata en diciembre de 1966. Pérez fue campeón en 50 kms en pista y tercero en 100 kms por equipo. Delmastro fue campeón en 100 kms por equipo y  vicecampeón en la prueba de ruta. Delmastro además había triunfado en el mes de enero en el primer Cruce de Los Andes,  completando así tres importantes triunfos internacionales en tres meses. Por su parte, Contreras (argentino de 29 años) fue segundo en el Cruce y obtuvo el tercer lugar en la Vuelta haciendo alianza con Delmastro.

 
1 / 2
 
 
 
 

En el Premio de Montaña al mejor escalador, el mendocino Ernesto ”cóndor” Contreras (15 ptos) le ganó al bonaerense Delmo Delmastro (9 ptos) repitiendo el resultado del Cruce de Los Andes. Contreras fue el que acumuló más puntos por sus ascensiones a las cuestas de Loncomilla(2°), Lastarria(2°), Malleco(2°), Quebrada Honda(1°) y Barriga(2°). Tercero fue el uruguayo Franklin Placeres con 6 ptos.

El ciclismo en ruta parece un deporte individual pero es una labor colectiva de apoyo al líder del equipo. La clasificación final por equipos fue ganada por el club Ferriloza integrado por Héctor Pérez, Arturo León, Carlos Fernández, Hugo Rubio y Moisés Quiroga, con Isaías Macaya como entrenador y Samuel del Valle como mecánico. Los corredores “naranjas” ganaron 2 etapas (Pérez), lograron 4 segundos lugares (Pérez2, Fernández y Quiroga), 2 terceros (Pérez y  Rubio) y 3 cuartos (Pérez2 y León). Su tiempo fue 123:40’21” que corresponde a la suma de los tres mejores tiempos de pedaleros del equipo  en cada una de las etapas.

TABLA4

IM6

Equipo de Ferriloza: Rubio, Pérez, León, Fernández y Quiroga

Algunos de los principales equipos chilenos representaban a empresas industriales (Ferriloza, Bata, Mademsa) continuando la exitosa experiencia de la industria CIC en los años cincuenta propiciada por el “maestro” Rafael Escolano. Los pedaleros eran contratados como operarios pero con facilidades para entrenar y competir en este “deporte de ricos practicado por pobres” (por los altos costos de las bicicletas y los repuestos). Los clubes eran muy populares entre los trabajadores de las fábricas y se identificaban con los sectores en que se ubicaban: Ferriloza en Conchalí y Bata en Peñaflor.

En síntesis, La “Castro-Santiago” representó un hito en la historia del ciclismo chileno, iniciando un nuevo período de intensa actividad rutera. De hecho, en el mes de octubre de 1967, Arturo León, Carlos Fernández, Manuel González, Héctor Pérez y Jorge Abello, todos de Ferriloza, triunfaron en la segunda  “Vuelta al Centro de la Republica” (de 731 kms en 6 etapas).

Finalmente, y aprovechando la experiencia adquirida, en septiembre de 1968 se realizó una “segunda vuelta”: la carrera internacional “Copiapó-Santiago” de 1123 kilómetros divididos en 10 etapas. El ganador fue el osornino Manuel González de Audax. Años después, en 1976 y en un contexto nacional y deportivo muy distinto, el diario El Mercurio organizó la llamada “I Vuelta Ciclística de Chile” inspirándose también en  la inolvidable “Castro-Santiago” (la genuina “primera Vuelta a Chile”).

http://radio.uchile.cl/