A los 29 años, Yamila Palacios recibió la oportunidad de su vida: rozarse con las mejores del mundo en Bélgica, el país donde se respira ciclismo. La pedalista argentina, acostumbrada a correr junto a sus pares masculinos, disfruta de la expedición junto al equipo Memorial Santos-Fupes.

Claudio Diegues, el técnico de la escuadra brasileña, le realizó el ofrecimiento tras ver sus cualidades en el Tour Femenino al Uruguay, donde la oriunda de Mendoza compitió junto al Jam Rod Cycling de San Rafael. Allí, dio muestras de su combatividad y cumplió un papel fundamental para que su compañera Dolores Rodríguez Rey se hiciera con el título general.

Luego de varios critériums ante los conjuntos locales, se hizo un lugar en el numeroso pelotón que disputó la Trofee Maarten Wynants (1.1), prueba que forma parte del calendario UCI Europe Tour.

“No pude terminar porque quedé cortada junto a un grupo a 60 km y acá no existe segundo pelotón, nada. Te bajan”, sorprendida por el exigente nivel de Europa y la gran cantidad de ciclistas femeninas, con 175 competidoras en liza.

“Generalmente, los circuitos cuentan con bajadas y muchas curvas. Son muy técnicos”, mencionó Yamila, quien ya besó el suelo con anterioridad. “Hace dos semanas me caí en una carrera que largamos con lluvia y 0 °C”, añadió, dejando ver la dureza de su experiencia en Bélgica, donde están asesorados por otro argentino, Mauricio Frazer, mánager del Team Start Gusto continental.

“Lamentablemente, en Argentina estamos muy lejos de este nivel. Desde un Campeonato Nacional, donde no hay control antidoping, a no haber eventos para mujeres prácticamente”, comentó Palacios, quien suele medirse con los hombres en su patria. “Como mucho, compito en dos carreras femeninas al año”, incluyendo el Tour de Uruguay.

Además, en las pruebas belgas no bajan de 100 mujeres en el pelotón, mientras que en el país sudamericano apenas llegan a las 20 competidoras. “No estamos acostumbradas al roce, acá se corre a fondo todo el tiempo”, agregó, dejando ver las enormes diferencias.

“Sabía que es difícil y duro. Uno acá viene a aprender y adquirir experiencia, técnica y habilidad. No puedo pretender estar en el grupo de punta en solo tres semanas”, dijo Yamila, quien estará hasta el 20 de junio en el ‘Viejo Continente’, completando tres meses de aprendizaje.

A pesar de las distintas costumbres e idiomas, se siente muy a gusto con sus compañeras brasileñas. “Estoy súper agradecida. Son muy buenas y me han integrado de la mejor manera, al igual que el técnico y el auxiliar Paulo Catarino”, aseveró la mendocina, quien vive un sueño en tierras europeas.

“Aunque no hemos tenido muchos tramos de adoquines en carrera, ya hemos visto que son muy duros”,completó Palacios, quien tuvo la oportunidad de recorrer el pavés belga durante los entrenamientos y rodar en el histórico velódromo de Roubaix, la propia meta del tercer monumento de la temporada.

CDC, Internacional.

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