Cada vez son más las organizaciones que facilitan el uso de las dos ruedas entre sus trabajadores.

Desde hace ocho años, como cada día de semana, Maryon Urbina llega en bicicleta a su lugar de trabajo. Todas las mañanas pedalea entre 25 y 30 minutos rumbo a la Universidad Católica, lugar donde hoy se desempeña como coordinadora de Transporte en el Departamento de Sustentabilidad. El trayecto de 10 kilómetros, paradójicamente, lo hace cinco minutos más rápido sobre dos ruedas que si usara el Metro.

Su casa de estudios, de hecho, salió escogida entre las ganadoras del Cool Place To Bike, un concurso que premia a las organizaciones o empresas que mejor fomentan el uso de la bicicleta entre sus trabajadores.

Y el tema no es menor. De acuerdo a la encuesta Origen-Destino del Ministerio de Transportes, ya en 2012 un 38,5% de los viajes en Santiago se realizó por medios no motorizados, incluyendo además la caminata. Según Adimark, en la actualidad el 14% de los santiaguinos se refiere a la bicicleta como su medio de transporte diario, el doble que en 2013.

Esas cifras, sumado a la problemática medioambiental y los beneficios de salud subyacentes, hicieron que las empresas tomen, de a poco, cartas en el asunto.

“El cambio comenzó porque los estudiantes lo estábamos pidiendo. Ahora, que trabajo acá, nos estamos haciendo cargo en disminuir el impacto de las emisiones de CO2”, dice Urbina. La universidad estima que 1.700 personas llegan a diario en bicicleta a los cinco campus de estudio. Por lo mismo, se instalaron 1.300 cicleteros y el próximo año dispondrán de 600 más.

Sumado a eso, el Campus San Joaquín se remodeló en 2015 para que fuese peatonable y pedaleable, además de construir un taller gratuito para que los alumnos arreglen su bicicleta en la misma casa de estudios.

Apoyo a gran escala

Otro de los vencedores, esta vez por el lado de las corporaciones, fue el Banco de Chile. Con 41.385 kilómetros recorridos, equivalentes a las calorías de 1.904 empanadas de pino, una vuelta a la Tierra, y 9,5 toneladas de CO2 no emitidas al planeta, la entidad bancaria no tuvo contrapesos para ganar el concurso por tercera vez consecutiva.

“Uno de los pilares es la sostenibilidad y eso incluye promover el deporte y la vida sana”, dice María Victoria Martabit, gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible del banco.

Según explica, la iniciativa más importante es el “bicicletero que tenemos en el centro de Santiago, y que permite que nuestros colaboradores lleguen en bicicleta al trabajo, la guarden en un lugar seguro, puedan ducharse y lavar su ropa. Todo en un solo lugar”.

“Hemos comprobado que dar facilidades y estimular el uso de la bicicleta como medio de transporte tiene beneficios claros y tangibles para los trabajadores y para las empresas”, concluye.

 

Consejos para convertirse en una empresa bici amigable

Luis Elgueda, director ejecutivo de Cool Place To Bike, explica que más de 40 empresas participaron del concurso y emplazaron a sus colaboradores a usar la bici.

Según cuenta, en época veraniega aumentan un 30% los traslados en bicicleta y eso, en parte, obliga a diversificar estrategias.

“Andar en bici es de cierta forma una actividad individualista, por eso es importante que las empresas trabajen en crear una cultura ciclista”, dice. También recalca en que tal como se facilitan estacionamientos, las empresas deben “disponer de cicleteros, baños espaciosos y aptos para cambiarse de ropa”, y, de ser posible, flexibilidad en el vestuario.

Ganadores del Cool Place To Bike

  • Banco de Chile (Corporación)
  • Clínica Alemana (Gran empresa)
  • JRI (Mediana empresa)
  • Al Tiro Bici Mail (Pequeña empresa)
  • Antuko (Pequeña empresa)
  • IF Chile (Empresa colaborativa)
  • Ministerio de Medioambiente (Institución pública)
  • Universidad Católica (Universidades)