Al comparar las informaciones de las carreras con lo que midió nuestro teléfono pueden haber diferencias.

Deportes como el atletismo y el ciclismo se han ido popularizando en los últimos años en Chile y los participantes pueden medir sus progresos a través de aplicaciones en sus teléfonos móviles. En algunos casos la tecnología no es tan exacta y debido al margen de error se pueden exagerar datos como la velocidad y la distancia recorrida. Es cierto, no somos tan rápidos como creemos.

Cuando se participa en una maratón o carrera para runners, es posible que los tiempos oficiales no coincidan con lo que ha marcado nuestro GPS. En estos casos no hay que culpar a la organización, ya que el responsable es el margen de error que tienen estos aparatos móviles, que suelen agregar más velocidad o distancias recorridas.

La explicación es simple. De acuerdo a lo publicado por el sitio Verne, los GPS rastrean la posición de los usuarios cada cierta cantidad de segundos y va uniendo los puntos para marcar el trazado del recorrido y si se pasa por algún edificio es posible que marque una subida por aquella construcción.

Con la distancia ocurre algo similar. Según el estudio de Revista Internacional de Ciencia “Por qué mi GPS indica más distancia de la que es” la unión de los puntos de referencia acaba sumando metros. “Digamos que haces un recorrido circular pero tu GPS solo graba cuatro posiciones durante ese tiempo“, afirmó.

Quejas y comentarios como estos se van multiplicando en las páginas de Facebook de los maratones, este caso corresponde al Medio Maratón de Madrid:

 

El margen de error aumentará a medida que la carrera o práctica dure más tiempo, ya que la posición es uno de los motivos por los que los entrenamientos terminan sumando más metros en el recorrido que luego se comparte en las redes sociales. En el sitio Verne de usó un reloj GPS en el piso de un edificio y sin moverlo marcó un “paseo”:

 

Con la velocidad de los runners ocurre algo similar, ya que los GPS suelen hacerlos quedar más rápidos de lo que son. La razón es simple: Si la distancia marcada por el GPS es mayor a la que se recorrió realmente, con la velocidad ocurrirá lo mismo. En la publicación de Verne se consigna que en el Medio Maratón de Madrid se le marcaron 623 metros de más al participante y el reloj marcó que se velocidad fue de 15,4 kilómetros por hora y realmente, el promedio fue de 14,9 km/h.

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